NORMAS PARA EL USO DE LOS ORDENADORES Y RECURSOS TIC
La responsabilidad del estado de las mesas y de los equipos informáticos recaerá sobre la persona que los utilice. Cada reparación o reposición derivada de un mal uso de estos elementos será por cuenta del responsable del daño (según el artículo 35.2c del Decreto 85/1999 de 6 de Abril).
Los ordenadores de la biblioteca pueden usarse para navegar por Internet o para consultar los distintos materiales informáticos y mediáticos que hay a disposición de los estudiantes.
Los ordenadores sólo pueden usarse con fines académicos, es decir, para buscar información y materiales para la realización de las tareas cotidianas y los trabajos de clase propuestos en cada materia.
Antes de empezar a trabajar se deben rellenar los datos de la hoja de inscripción que hay en la esa del bibliotecario, que será quien avise a cada usuario de cuándo es su turno.
El uso del ordenador será por orden de inscripción en la hoja y durante un tiempo máximo de 10 minutos.
Cada equipo informático puede ser usado por dos alumnos. No se permitirá que haya más de cuatro alumnos en la Zona de Trabajo T.I.C.
De ninguna manera los ordenadores de la biblioteca del centro pueden ser utilizados como ordenadores privados. Así, para garantizar el buen uso de los ordenadores de la biblioteca, queda absolutamente prohibido:
- Modificar la configuración inicial del Escritorio o de cualquier otro de los elementos originales de los ordenadores;
- Instalar programas o borrar los que han sido instalados para el uso académico de los estudiantes;
- Instalar juegos, o “demos” de los mismos;
- “Chatear”;
- Visitar páginas de contenido violento, racista, xenófobo, sexista o pornográfico;
- Descargar con fines privados música, películas, melodías o imágenes para el teléfono móvil, juegos, etc.
El estudiante que incumpla cualquiera de las anteriores normas deberá dejar el puesto informático de forma inmediata, y su conducta podrá ser llevada ante la Comisión de Convivencia del centro, que determinará la corrección adecuada a la gravedad de la infracción que cometa.
Lo mismo ocurrirá cuando algún usuario estropee, averíe o rompa cualquiera de los componentes físicos del ordenador (pantalla, teclado, ratón, etc.).
Si se detecta alguna anomalía en el funcionamiento de los ordenadores, debemos comunicarlo inmediatamente al bibliotecario o al profesor presente, quien tomará nota de la incidencia.
Cuando un estudiante necesite imprimir la información que ha localizado, se lo comunicará al bibliotecario, quien se encargará de hacerlo lo antes posible.
Y recuerda: sólo el buen uso de los recursos que tenemos hace posible que estén disponibles para todos, ahora y en el futuro.